La movilización en la calle es parte de la estrategia que inició la MUD con la multitudinaria marcha del 1ro de septiembre y siguió con otra manifestación en las regiones siete días después.
El secretario ejecutivo de la
Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, informó que el Consejo
Nacional Electoral (CNE) postergó el pronunciamiento, ante lo cual la oposición
decidió también pasar de miércoles a viernes su “jornada nacional de protesta”.
“Que sepan las rectoras del CNE
que cuando revelen esa información, el pueblo estará en la calle para dar la
respuesta que amerite”, advirtió Torrealba, en rueda de prensa.
El CNE, al que la oposición acusa
de aliado del gobierno, debe definir la fecha y las condiciones en que la
tendrá que reunir, en tres días, esas rúbricas (20% del padrón) requeridas por
ley para llamar a las urnas.
“Esta semana es crucial para
nuestro país. Las alternativas aquí son dos: Se cumple la ley o no tendremos
otra salida que salir a protestar contundentemente”, advirtió este lunes
Torrealba.
El número dos del chavismo, Diosdado
Cabello, aseguró que esas movilizaciones seguirán siendo respondidas con
marchas de los chavitas.
La MUD exige unas 40,000 máquinas
receptoras de firmas y huellas dactilares, y que el 20% del padrón lo sea a
nivel nacional y no que ese porcentaje corresponda al registro electoral de
cada estado. Con uno solo que no logre el mínimo, el proceso quedará
invalidado.
Así lo exigió el CNE en la
anterior etapa, en la que la MUD tuvo que recabar firmas equivalentes al 1% del
padrón para ser admitida como promotora de la consulta.
La movilización en la calle es
parte de la estrategia que inició la MUD con la multitudinaria marcha del 1ro
de septiembre y siguió con otra manifestación en las regiones siete días
después.
Para la MUD, a la que el gobierno
acusa de propiciar un golpe de Estado con sus protestas, la urgencia no es para
menos: si el referendo se realiza antes del 10 de enero de 2017 y Maduro
pierde, habrá elecciones presidenciales; pero si tiene lugar después de esa
fecha y es revocado, le sustituiría su vicepresidente.
Para aumentar su presión, el
Parlamento, de mayoría opositora, pretendía sesionar el jueves en isla de
Margarita, donde se celebrará esta semana la Cumbre del Movimiento de Países No
Alineados (NOAL).
Pero el gobierno prohibió la
venta de boletos de transporte aéreo y marítimo a los diputados opositores,
aseguró este lunes el presidente legislativo, Henry Ramos Allup.
“Es imposible para el gobierno
lavarse la cara” con la Cumbre, dijo Ramos Allup, quien la calificó como un
encuentro de “una gran cantidad de dictadores” o de “representantes de países
donde hay dictaduras feroces”.
Pero el CNE asegura que no se
dejará presionar y ya ha señalado que la recolección del 20% de las firmas se
hará a fines de octubre, lo que aleja la posibilidad de que el referendo se
realice este año, pues el poder electoral se tomará un mes para verificar las
rúbricas y tiene luego tres meses para organizar la consulta.
Los analistas advierten de un
peligro de explosión social si se retrasa el referendo.
“No sé que va a hacer el CNE,
pero anunciar un calendario que llevará el referendo al 2017 generaría una
situación tremenda en la calle. La gente está muy ansiosa, angustiada”, declaró
a la AFP Milagros Betancourt, experta en relaciones internacionales.
Según la firma Datanálisis, un
80% de los venezolanos quiere un cambio de gobierno, agobiados principalmente
por la escasez de alimentos y medicinas y la inflación, que el FMI proyecta en
720% para este año.
Argumentando que la MUD inició
tarde los trámites, el gobierno descarta que el referendo sea este año y confía
en revertir, en lo que queda de 2016, el malestar popular con un plan de
abastecimiento de alimentos a cargo de 18 generales, uno para cada rubro
escaso, como el arroz, los frijoles, el papel higiénico o la harina de maíz.
“Estamos a punto de darle el
quiebre a la guerra económica y eso desespera a los sectores radicales”,
manifestó el domingo el vicepresidente Aristóbulo Istúriz, al referirse al
presunto complot que según el gobierno lleva a cabo la oposición y empresarios
de derecha para derrocar a Maduro.
Istúriz aseguró que en los próximos
meses se verá un control de la inflación y una reducción de las largas colas
que diariamente deben hacer muchos venezolanos para comprar productos
subsidiados.
Para la oposición, no hay salida
sin cambio de gobierno. “La única forma seria de abordar esa crisis es
acelerando la solución electoral (referendo)”, aseguró Torrealba.
Fuente: El Nuevo Heral