2018



Dos resurrecciones
LA OPINIÓN DE Elías Pino Iturrieta @eliaspino - EL NACIONAL WEB

Lo que se vive en carne propia generalmente lleva a conclusiones absolutas. Hoy consideramos que hemos sufrido le peor como individuos y como miembros de la sociedad, hasta el punto de sentirnos al borde de un apocalipsis. La situación no solo nos convierte en pruebas de una tragedia, sino también en protagonistas de un proceso histórico de trascendencia, aunque  conduzca hacia el abismo. Sin quitarle valor a lo que cada quien padece,  debe saberse que Venezuela ha pasado infiernos peores y ha podido sobrevivir. Algo veremos ahora de esos agujeros, a ver si sirve para que no nos entreguemos del todo a la fatalidad después de saber que los antepasados la pasaron peor y supieron sobreponerse.

La primera calamidad fue la Independencia. Antes de la guerra se habita un paraíso del café y del cacao, si damos crédito a las afirmaciones que el  joven Andrés Bello publica en 1808 para anunciar a Venezuela como “mansión admirable y digna de visita”. Sin embargo, una carta que redacta  el también joven Simón Bolívar en 1814 nos mete en un entorno de pavorosa  destrucción. Escribe a un amigo: “Vuestro país nativo acaba de ser el teatro de las más tristes catástrofes, pues nada existe como era, y todo lo que no ha sido destruido ha sufrido el más espantoso trastorno. Los pueblos enteros han cesado de vivir, y las poblaciones no son más que escombros o pavesas”. El testimonio es corroborado por las estadísticas de investigaciones posteriores, algunas de las cuales se asoman ahora. En 1810 se producen 120.000 fanegas de cacao, pero en 1816 la cifra queda en 25.000. En 1811 se comercian 28.000 quintales de café, pero en 1816 apenas se venden 3.000. En 1811 la autoridad cuenta 4.500.000 cabezas de ganado, de las cuales apenas quedan 256.000 en 1830. Si se agrega el corolario de la pérdida masiva de vidas y  la destrucción de una cotidianidad apuntalada durante 3 siglos, todo desemboca en un  menoscabo de proporciones gigantescas.

La segunda calamidad fue la Guerra Federal, que incendia  el país durante 5 años para que se pronostique de inmediato la desaparición de la república. Ocurren entonces 2.000 combates grandes y pequeños que dejan 200.000 cadáveres en la mayoría de los espacios del mapa, mientras la agricultura se vuelve ceniza,  el comercio se paraliza y las instituciones se convierten en quimera. “La Federación nos ha acabado para siempre”, asegura Ricardo Becerra en 1866. “No volveremos a levantar cabeza”, escribe Pedro Gual en 1867. “Ni un nuevo Páez, ni un nuevo Bolívar nos sacan de este negro pantano”, asegura el obispo de Mérida en 1868. La desaparición de los políticos de mayor experiencia y el ascenso de unos caudillos sin mayor idea de administración y de institucionalidad no augura soluciones inmediatas, para completar.

Después de la Independencia se funda una república que no solo comienza a reparar un panorama de escombros, sino que también ofrece alternativas de sociabilidad moderna que asombran a propios y a extraños. Se levanta el edificio de la república deliberativa, se reaniman los mercados y se piensa como jamás antes en el desarrollo de la sociedad, para que el país se haga de fundamentos que le permiten  pensar en un futuro mejor. Después de la Guerra Federal la colectividad no se desintegra, como ha vaticinado el pesimismo de los contemporáneos. Logra concertaciones asombrosas entre los miembros de la nueva dirigencia, establece contactos fructíferos con el exterior, atiende la educación popular con buenos resultados y se aproxima a los adelantos de la revolución industrial, mediante un trabajo que cierra el portón del anunciado sumidero. En ninguna de las épocas se llega a la tierra prometida, los dos lapsos están llenos de  aberraciones, pero sus criaturas ganan con creces la batalla de la sobrevivencia y el fundamento para pensar que a sus hijos les irá mejor en el siglo XX.

Lo importante de los hechos radica en que fueron realizados por los venezolanos de cada época, partiendo de sus expectativas y sin mayores apoyos del exterior. Salieron ellos mismos del atolladero, desde su modestia y  su prudencia. El lector tal vez sentirá ahora que sus aprietos no son superiores ni exclusivos, pero también puede entender que el ejemplo de los  modelos viejos puede impulsar el remiendo de las cuitas nuevas.


  ¿Dónde están los reales, presidente?
LA OPINIÓN DE Freddy Carquez- EL NACIONAL WEB

Histórica pregunta, presente una y otra vez en la historia política venezolana, pero convertida hoy en una gigantesca piedra de molino atada al cuello de los inquilinos del Palacio de  Miraflores durante los últimos 20 años de nuestra vida política, respuesta imposible de conocer convertida en un secreto insondable para el difunto Hugo Chávez, pero muy presente en su pupilo y heredero Nicolás Maduro, hoy lanzado a la conquista de un nuevo ejercicio presidencial, y en cuyo arsenal deben estar además de los cañones de Vladimir, los dólares de Merentes y los secretos  de su inspirador y maestro.

Y en esta cálida Semana Santa el debate entre nosotros en torno al destino de nuestra comunidad coloca en primer plano la necesidad de financiamiento de la nación, demanda ineludible y que no se resuelve a tiros, ni con amenazas, pero que demanda una gestión de gobierno informada, enérgica y eficiente, que nos permita remontar la cuesta del deterioro del aparato productivo y de los salarios miserables de nuestros ciudadanos, problemas que nos imponen la búsqueda de recursos, entre los cuales debería estar el rescate del dinero saqueado al Tesoro Nacional, cuya cantidad impresiona como importante y sería de gran utilidad para la adquisición de bienes de utilidad pública como los alimentos o las medicinas.

Bienvenidas las bolsas CLAP, responden al deber elemental del gobierno para con la comunidad, destinadas a reforzar la comida cotidiana de nuestra  población, sobran los necesitados, basta apreciar de cerca la capacidad adquisitiva de la población, particularmente de los millones de trabajadores urbanos, una buena parte de ellos desempleados y los otros con ingresos mínimos ampliamente insuficientes, situación en la cual recuperar una buena parte del dinero robado al Estado nos permitiría salir a flote, además de sentar  precedentes en la solución del inmenso cangrejo de la corrupción gubernamental.. 

Soy de los que comparten el criterio de sanciones ejemplares, como la expropiación absoluta de los bienes a los ladrones de la cosa pública, pero parece que aún estamos distantes del convencimiento público de que debe confrontarse el cáncer de la corrupción con procedimientos quirúrgicos.


  Ni quiero, ni pido, ni acepto una intervención extranjera
LA OPINIÓN DE Fernando Ochoa Antich @FOchoaAntich  EL NACIONAL WEB

Aunque no tengo interés en polemizar con quien no lo merece, me siento obligado a hacerlo para beneficio de la verdad. Un fablistán, de los que utilizan la hermosa y trascendente  profesión del periodista para fungir de sicarios morales, me envió una respuesta, con fotografía de primera página en su pasquín semanal, a la  carta que le dirigí al general Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa.

Mandadero como lo es, aunque desconozco al mandante, pero creo saber quién es, lo primero que afirmó fue que mi carta busca incitar al general Padrino a rebelarse en contra del poder civil, asegurando, para darle credibilidad a su mentira, que yo estuve “enredado” en la fracasada insurrección del 4 de febrero de 1992. Sostiene que el teniente coronel Jesús Urdaneta Hernández, uno de los jefes de la asonada militar del 4 de febrero, lo afirmó, en 1993, en una entrevista. Afortunadamente, el teniente coronel Urdaneta está en capacidad de ratificar o negar esa acusación y bastaría solo con preguntarle qué elementos tuvo, si es verdad que lo hizo, para pronunciar tal acusación.

También es fácilmente comprobable la conducta institucional que mantuve durante esos acontecimientos, en defensa de la democracia y del gobierno constitucional de Carlos Andrés Pérez. Pero, si fuese cierto, como usted trata de hacer ver, que yo estaba comprometido en dicha insurrección, ¿no le sorprende que, después de haber combatido y sometido a la justicia a los complotados en dicho alzamiento ese aciago día, ninguno de ellos me haya llamado traidor?

Tengo más de veinte años escribiendo semanalmente un artículo de opinión en oposición al régimen chavista. Si hubiese habido una sola  razón moral para señalarme alguna actuación indebida de mi parte, estoy seguro de que el teniente coronel Hugo Chávez o cualquier otro oficial comprometido en la asonada lo hubiesen señalado públicamente. Así mismo, me enorgullece el trato digno y respetuoso, acorde con su grado militar y  su condición humana, que tuvieron los detenidos militares. Si usted lo duda, escuche la  declaración de la madre del mayor general Miguel Rodríguez Torres, quien reconoce el trato justo que tuvo su hijo el 4 de febrero de 1992 y la manera inhumana en que está siendo vejado por la dictadura madurista

Su aventurera acusación de que estoy conspirando para que la FAN derroque al presidente Nicolás Maduro, o, la más aventurera aún, de que demando una intervención militar extranjera, me llevan a concluir que ni usted ni su mandante han logrado entender el contenido de mis artículos, o, lo más probable, es que usted forme parte del aparato de desinformación al servicio de la dictadura. 

Exigirle al ministro de la Defensa, con la seriedad que el caso requiere, analizar las declaraciones que sobre la situación de Venezuela han dado públicamente connotados miembros del gobierno estadounidense, incluido su presidente y otros mandatarios y parlamentarios de la Unión Europea y de América Latina, y en consecuencia tratar el tema de manera respetuosa, pero leal y firmemente, con el presidente de la República para hacerle ver el riesgo que puede existir en contra de nuestra soberanía y sugerirle alguna solución, lo menos traumática posible, al caos que vivimos, ¿puede constituir una incitación a la rebelión? ¿Creerán usted y su mandante que unos “ejercicios cívico militares” son una respuesta seria a tan delicada situación? La Fuerza Armada Nacional tiene la obligación moral de ser factor para evitar que una crisis nacional, como la actual, comprometa la estabilidad de la República.

Usted cree ofenderme cuando afirma que fui ministro en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. Todo lo contrario. Me siento realmente orgulloso de haber desempeñado, en medio de una grave crisis nacional, los ministerios de la Defensa  y de Relaciones Exteriores y haber sido, en cierta forma, un factor en el proceso político que permitió la transición pacífica a las elecciones presidenciales de 1993. Los presidentes Carlos Andrés Pérez y Ramón J. Velásquez siempre me dieron permanente ejemplo de patriotismo y respaldaron con firmeza mi intransigente posición de defensa de la soberanía nacional. Los gobiernos democráticos, con aciertos y errores,  se caracterizaron por establecer políticas nacionalistas que, con gran equilibrio e inteligencia, lograron garantizar el bienestar de los venezolanos y, al mismo tiempo, mantener una absoluta independencia en nuestra política exterior y de defensa. Ejemplos sobran: la creación de la OPEP por Rómulo Betancourt; la construcción de la represa del Guri por Raúl Leoni; la nacionalización del gas por Rafael Caldera; la nacionalización del petróleo y la posición en apoyo de la independencia del Canal de Panamá mantenida por Carlos Andrés Pérez; el respaldo de Luis Herrera Campins a Argentina en la guerra con Inglaterra; y la posición firme que mantuvo Jaime Lusinchi en defensa de nuestra soberanía, en el golfo de Venezuela, durante la crisis de la corbeta Caldas.

Usted mantiene que yo he sido un hombre vacilante. No confunda serenidad y prudencia con vacilación. Mi actuación el 4 de febrero así lo indica. El que solo haya habido 39 muertos en una insurrección de esa magnitud muestra el control que tuve sobre las  operaciones y el celo que hubo en todos los mandos de las Fuerzas Armadas Nacionales para evitar bajas innecesarias. Usted también busca comparar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, nombrada de esa manera irrespetando el artículo 328 constitucional, con las Fuerzas Armadas Nacionales.  Se equivoca de nuevo. Son las mismas. Allí existen y se mantienen, a pesar de la inconveniente ideologización política permitida por los ministros de la Defensa y los Altos Mandos en estos dieciocho años de desgobierno, los mismos valores que se fueron creando en más de cien años de profesionalismo militar. De todas maneras, por respeto a mis lectores y no a usted que no lo merece, voy a recordar que en 1998 las Fuerzas Armadas Nacionales competían por el primer puesto con la Iglesia Católica como la institución más prestigiosa de Venezuela. Analicen mis lectores cualquier encuesta reciente. Allí verán que la institución armada ocupa los últimos lugares de prestigio nacional. La causa está a la vista. El interés de los gobiernos chavista y madurista de ideologizar y corromper a sus cuadros para debilitarla y controlarla.

fochoaantich@gmail.com


 Entre tramas

LA OPINIÓN DE Elsa Cardozo -EL NACIONAL WEB

Las más truculentas se asoman en las noticias y suscitan especial atención entre nosotros los venezolanos, no por casualidad: son tramas internacionales que favorecen a los autoritarismos en su afán por consolidarse. Vienen a ser muestras de lo que elegantemente  se ha dado en caracterizar como ejercicios de “poder punzante”, objeto de un reciente estudio que con el título de Sharp Power publicaron el Foro Internacional para Estudios Democráticos  (NED) y el Fondo Nacional para la Democracia (Forum). Hay gradaciones en tales modos de actuar con sus variables pero esenciales opacidades, pero siempre se aproximan más a conductas francamente injerencistas que a las de acercamiento e influencia política, económica o cultural. Asomémonos, apenas, a tres ilustraciones.

De la trama rusa conocemos no solo lo que se va sabiendo de las investigaciones abiertas en Estados Unidos sobre la  interferencia en la campaña electoral para favorecer el triunfo de Donald Trump. Hay otras referencias y pruebas en las estrategias de desinformación y de noticias adulteradas cuya difusión favorece a gobiernos, y a candidatos a serlo, que sean considerados afines a los propósitos rusos de debilitar las democracias occidentales y sus acuerdos. Así ha sido denunciado en el Reino Unido, Francia, Alemania y en caso catalán, entre otros. Por aquí tenemos nuestra muestra en la mezcla de declaraciones, informaciones y desinformaciones que sobre Venezuela dan a conocer voceros gubernamentales y medios como Rusia Today y Sputnik. Casos más violentos, sea la modalidad de intervención que precedió a la anexión de Crimea o  la de los envenenamientos de espías, se mueven a otro nivel de ejercicio de poder, con rudeza y poco disimulo, revelador también de la escalada de riesgos que por ganar influencia mundial está dispuesto a correr el régimen que preside Vladimir Putin.

De modo más sutil, pero alejándose del poder “blando” de la influencia, se desarrolla la trama china. Ha transitado desde la tesis del ascenso pacífico y su énfasis en el desarrollo de negocios y vínculos comerciales y financieros hacia la creación de una red global más allá de su manifestación de influencia más tradicional como, por ejemplo, los Institutos Confucio. El giro económico y político de la cada vez más poderosa presidencia de Xi Jinping proyecta los intereses chinos ya expresamente como los de una potencia dispuesta a aprovechar las aperturas de la globalización y a fortalecer su peso geopolítico y sus capacidades militares. Para ello esta trama cuenta con un tejido de relaciones económicas mundiales y ambiciones adicionales como en los gigantescos proyectos de la Franja y la Nueva Ruta de la Seda que se dibujan entre el occidente de Europa, Eurasia y el Lejano Oriente. Es una proyección internacional menos truculenta que la rusa, pero no inmune a los impactos de la corrupción, las tentaciones de manipulación de la dependencia económica y el silenciamiento de cualquier asomo de escrutinio a China y sus socios sobre derechos humanos, libertades o Estado de Derecho. Encajan bien en el argumento  las coincidencias chinas con Rusia al bloquear iniciativas de las Naciones Unidas para la protección de derechos humanos en regímenes como los de Siria y Birmania, así como en el apoyo a recortes presupuestarios para las tareas de la ONU en esta materia.

En medio de las dos ilustraciones previas puede colocarse un tercer conjunto de tramas, que para los venezolanos funcionan como una sola. Es muy cercana y en su tejido participaron muy activamente los cuatro socios más estrechos de la Alianza Bolivariana, con el inescrutable nudo entre Cuba y Venezuela en el centro,  así como gobiernos que le fueron tan cercanos en la política y los negocios y negociados, como los de los Néstor y Cristina Kirchner y el de Luiz I. Lula Da Silva. Todo ello con el uso intensivo de recursos dispuestos por el gobierno venezolano, sin importar la exposición del Estado y de los venezolanos a alianzas y simpatías generadoras de todas las pérdidas de autonomía imaginables, así como de costos y riesgos incalculables. Esa trama se caracterizó por la penetración de procesos políticos e injerencia en asuntos altamente sensibles de otros países y de la propia Venezuela, sin respeto por la soberanía en sus más esenciales dimensiones, y por el debilitamiento de los acuerdos internacionales de salvaguardia de los derechos ciudadanos. El tejido se ha ido deshaciendo, salvo parcialmente en la muy pragmática versión de los beneficiarios que van quedando en medio del aparatoso derrumbe del proyecto y los recursos venezolanos en los que se sustentaba. Están a la vista los residuos de una trama que se descubre cada día más truculenta, entre corrupción e ilícitos a los que se suma el visible deterioro de la calidad de vida de los venezolanos, al lado de las acciones y omisiones gubernamentales que lo agravan, nacional e internacionalmente.

Por necesario que sea, no deja de ser muy pesado para el ánimo de los venezolanos pasearnos por estos asuntos. Lo cierto es que también es necesario, y más bien alentador,  identificar otras tramas, nada truculentas y muy respetables, como las que leemos sobre las solidaridades internacionales y nacionales ante la tragedia de Venezuela. Una mirada a la franca preocupación e iniciativas que mantienen gobiernos, organismos internacionales y organizaciones sociales dibuja un mapa muy distinto del mundo. En lo que va de año, en breve e incompleto recuento, se han pronunciado en defensa de los derechos fundamentales de los venezolanos y ofrecido sus apoyos, aparte de gobiernos como los que acogen a nuestros emigrados, el Grupo de Lima, el Consejo Permanente de la  OEA, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en dos informes, el Parlamento y la Alta Comisionada para la Política Exterior de la Unión Europea, el Consejo de la Unión Europea, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), a los que se suman respetables organizaciones no gubernamentales internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Transparencia Internacional.

Y recordemos finalmente lo más importante, lo que merece atención especial que escapa al alcance de estas líneas y de las elucubraciones sobre el poder: que nacionalmente hay una red de franca solidaridad con los necesitados y oprimidos, tejida desde la sociedad. Se manifiesta de mil maneras, más y menos estructuradas o permanentes, pero cada día más presente y necesaria, a la vez que  necesitada de nuestro apoyo.


Otra vez abril
LA OPINIÓN DE Raúl Fuentes-EL NACIONAL WEB

Esta semana ha sido, para los que aquí moramos, más profana que santa.

A las sórdidas revelaciones que pusieron de bulto el tráfico carnal – prostitución de alto coturno– que, para satisfacer la lujuria de jerarcas del chavismo, se ocultaba tras la mampara del certamen Miss Venezuela y el anuncio de una reconversión monetaria que, además de maquillar la hiperinflación, comporta, según malician entendidos, ¡fíjense bien!, un aumento sustantivo y no decretado del precio de la gasolina, se sumó una adelantada reinterpretación de la quema de Judas que la tradición pauta para hoy a manos de la justicia popular.

No ardió Chávez, prematuro avatar del Iscariote, en una hoguera purificadora; pero su réplica, broncíneo monigote, duro de tumbar como el que sabemos –regalo de Vladimir Putin al pueblo de Sabaneta, cuna del redentor bolivariano, a cuenta vaya usted a saber de qué favores–, fue chamuscada, apedreada y zarandeada: se mantuvo en pie a pesar de todo, pero su menoscabo y pérdida de valor simbólico fueron noticia ampliamente difundida en medios internacionales. La agencia Sputnik y el canal RT (Rusia Today) redujeron el hecho a un acto de vandalismo consumado por bárbaros iconoclastas, ocultando las razones que lo motivaron, que sí fueron explicitadas por la prensa independiente.

Y, por si fuera poco, el miércoles, mientras centenares, quizá millares de creyentes vestían sus sayos púrpuras a objeto de saldar sus deudas con el Nazareno, se produjo, en la Comandancia General de la Policía de Carabobo (Valencia), un motín que derivó en inexplicado incendio y provocó la muerte de al menos 68 personas (10 de ellas mujeres) –dato suministrado por el espurio fiscal Saab que investigará, promete, lo sucedido, a fin de archivarlo en la gaveta del olvido, y exculpar de la masacre a Iris Varela y los esbirros que prendieron fuego a los reclusos–; se trata de una espeluznante ejecución masiva que hace de esta la peor tragedia ocurrida en la historia penitenciaria de Venezuela. Y mire que ha habido unas cuantas.

Más obsceno que sagrado ha sido el discurrir de la Semana Mayor, preludio del primaveral mes de abril que hoy comienza con su oferta de colores y fragancias, mas también con amenazantes espectros de ayeres ahitados por protestas multitudinarias, golpes, contragolpes y el temor a que las descargas de fusilería y el traqueteo de ametralladoras que suelen acompasar el ruido de sables acallen el eco de las Siete Palabras y las notas del Popule Meus y de los cánticos entonados durante la vigilia pascual. Digresión aparte, barrunto que el nombre de pascua florida, como también se denomina al Domingo de Resurrección –día de gloria para la cristiandad que celebra la salida de Jesús de su tumba y su ascensión a los cielos para ocupar el lugar que corresponde a quien es vértice del misterioso y santísimo triángulo conformado por las tres divinas personas, aspectos o atributos insondables del Dios único de los cristianos–, tiene que ver con que ese renacer de Jesús al tercer día de haber sido crucificado se celebre en primavera. Así lo dictan los evangelios canónicos, sin importar que en el hemisferio sur la magna conmemoración tenga lugar en otoño.

Confieso que no soy creyente y, aunque no puedo afirmar taxativamente que soy ateo, pienso, a riesgo de que se me tome por blasfemo, que fue el hombre quien creó a Dios a su imagen y semejanza y no al revés, y que, tal vez, los agnósticos tengan razón al sostener que es imposible demostrar su existencia o inexistencia. La salvedad procede porque intuyo probable que los evangelistas no llegaron a pensar que el orbe pudiese exceder las fronteras del imperio romano y mucho menos que medio mundo en sus antípodas. Y, sin embargo, ya usted ve cómo la idea de un supremo hacedor convoca seguidores en toda la redondez del globo, de modo que sería una majadería minimizar la significación que estos días tienen para ese ciudadano corriente y doliente, ese que conserva intacta su fe en el altísimo, a pesar de que, como bien sentenciase hace un año el arzobispo de Coro, monseñor Roberto Lückert, “es imposible rezar con la barriga vacía”; y, a juzgar por la poca resistencia que encuentra la dictadura a la cruzada continuista emprendida por su mascarón de proa, pareciera que quienes sufren el rigor de la opresión se han resignado a calarse el calamar rojo.

Olvidaron aquello de “el pueblo unido, jamás será vencido”, entre otras cosas, porque no encuentran una figura que les entusiasme ni un programa al cual adherirse. Se desvanecen las expectativas generadas por una alianza suprapartidos que prefiguraba una auténtica primavera para el movimiento democrático. De momento, la Iglesia y las universidades son únicos  portavoces confiables de la esperanza.

Y si, tal como evidencian los sondeos de opinión, son estas las instituciones con mayor predicamento en la sociedad venezolana, con ellas deben contar quienes se propongan conducir una insurgencia popular contra las pretensiones continuistas de la dictadura, incluso a través del rapaz halcón que revolotea alrededor de la presa presidencial, no en cuanto ave de cetrería sino en tanto que pájaro de mal agüero, ¡ojalá estemos equivocados! En el Aula Magna de la casa que vence las sombras se celebró el evento Venezuela unida no se rinde, es hora de cambiar, vinculado a la conformación del anhelado frente, que, desafortunadamente, no termina de cuajar. 

Tres casas de estudios superiores ―UCV, USB, UCAB― encendieron las alarmas con los hallazgos de su Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, referencia ineludible para el diseño de un programa de transición; por su parte, la Conferencia Episcopal, al precisar que “la nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo es la consigna”, manifestó que el plan de la patria ha sido nefasto para el país, y las propuestas gubernamentales han propiciado la corrupción. Esta postura es un ejemplo si se quiere superar el toreo de salón en que ha devenido el ejercicio político de una dirigencia con vocación de oposición a perpetuidad. Pensemos en ello al término de estos santificados días, mancillados por falaces resurrecciones, cual la de todos los muertos inscritos, gracias a la milagrosa Tibisay, en el registro electoral para votar a Nicolás en un mano a mano consigo mismo, pues el cernícalo como que tiene plomo en el ala. Estamos en abril, ¡que Dios nos agarre confesados!

rfuentesx@gmail.comConfieso que no soy creyente y, aunque no puedo afirmar taxativamente que soy ateo, pienso, a riesgo de que se me tome por blasfemo, que fue el hombre quien creó a Dios a su imagen y semejanza y no al revés, y que, tal vez, los agnósticos tengan razón al sostener que es imposible demostrar su existencia o inexistencia. La salvedad procede porque intuyo probable que los evangelistas no llegaron a pensar que el orbe pudiese exceder las fronteras del imperio romano y mucho menos que medio mundo en sus antípodas. Y, sin embargo, ya usted ve cómo la idea de un supremo hacedor convoca seguidores en toda la redondez del globo, de modo que sería una majadería minimizar la significación que estos días tienen para ese ciudadano corriente y doliente, ese que conserva intacta su fe en el altísimo, a pesar de que, como bien sentenciase hace un año el arzobispo de Coro, monseñor Roberto Lückert, “es imposible rezar con la barriga vacía”; y, a juzgar por la poca resistencia que encuentra la dictadura a la cruzada continuista emprendida por su mascarón de proa, pareciera que quienes sufren el rigor de la opresión se han resignado a calarse el calamar rojo.

Olvidaron aquello de “el pueblo unido, jamás será vencido”, entre otras cosas, porque no encuentran una figura que les entusiasme ni un programa al cual adherirse. Se desvanecen las expectativas generadas por una alianza suprapartidos que prefiguraba una auténtica primavera para el movimiento democrático. De momento, la Iglesia y las universidades son únicos  portavoces confiables de la esperanza.

Y si, tal como evidencian los sondeos de opinión, son estas las instituciones con mayor predicamento en la sociedad venezolana, con ellas deben contar quienes se propongan conducir una insurgencia popular contra las pretensiones continuistas de la dictadura, incluso a través del rapaz halcón que revolotea alrededor de la presa presidencial, no en cuanto ave de cetrería sino en tanto que pájaro de mal agüero, ¡ojalá estemos equivocados! En el Aula Magna de la casa que vence las sombras se celebró el evento Venezuela unida no se rinde, es hora de cambiar, vinculado a la conformación del anhelado frente, que, desafortunadamente, no termina de cuajar. 

Tres casas de estudios superiores ―UCV, USB, UCAB― encendieron las alarmas con los hallazgos de su Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, referencia ineludible para el diseño de un programa de transición; por su parte, la Conferencia Episcopal, al precisar que “la nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo es la consigna”, manifestó que el plan de la patria ha sido nefasto para el país, y las propuestas gubernamentales han propiciado la corrupción. Esta postura es un ejemplo si se quiere superar el toreo de salón en que ha devenido el ejercicio político de una dirigencia con vocación de oposición a perpetuidad. Pensemos en ello al término de estos santificados días, mancillados por falaces resurrecciones, cual la de todos los muertos inscritos, gracias a la milagrosa Tibisay, en el registro electoral para votar a Nicolás en un mano a mano consigo mismo, pues el cernícalo como que tiene plomo en el ala. Estamos en abril, ¡que Dios nos agarre confesados!

rfuentesx@gmail.com


Maduro: El petro hoy es un hecho concreto

EL UNIVERSAL

En un mensaje difundido a través de su cuenta de Twitter, recordó que se cumplen nueve años desde que Hugo Chávez mencionara esa criptomoneda.

Caracas.- El presidente de la República, Nicolás Maduro afirmó que "hoy es un hecho concreto" gracias a la materialización de la criptomoneda nacional, el petro.

En un mensaje difundido a través de su cuenta de Twitter, @NicolasMaduro, recordó que este sábado 31 de marzo se cumplen nueve años desde que Hugo Chávez mencionara en público la idea de una nueva divisa que acabará con la dependencia del dólar.

"Tenemos la idea, y por primera vez lo voy a comentar en público, de una moneda internacional que a mí me emociona: el petro", Hugo Chávez, Qatar, 31/03/2009.¡Hoy es un hecho concreto, venceremos!", escribió el mandatario citando las palabras del presidente Chávez.

El propósito de esta idea era crear "una petromoneda que se fundamentara en las grandes reservas de petróleo que tenemos algunos países del mundo", indicó Chávez ante los medios de comunicación, reseñó AVN.

El proyecto fue retomado por Maduro, quien en diciembre del año pasado anunció la creación de el petro, medida que se concretó el pasado 20 de marzo con su lanzamiento oficial.

El petro, es el primer critoactivo emitido por un Estado y el único respaldado con 5 mil millones de barriles de petróleo del Bloque Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco "Hugo Chávez", así como en reservas certificadas de diamante, gas y oro.

El pasado 25 de marzo comenzó la venta oficial de la criptomoneda venezolana el petro, tras completar el proceso de preventa en el que se recibieron 200.927 ofertas de intención de compra provenientes de 133 países, por un monto de 5.025 millones 181.787 dólares.


Ministro Quevedo constata operatividad de taladros de la Faja en División Carabobo
EL UNIVERSAL

En el recorrido se inspeccionaron las macollas Terepaima y Paramacay, en Monagas, y la Sala de Control del Centro Operativo Petromonagas en Anzoátegui.

Caracas.- El ministro de Petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa), Manuel Quevedo, arribó a la División Carabobo de la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez, al sur de los estados Monagas y Anzoátegui, para constatar la operatividad 100 por ciento de la industria en esta área del principal reservorio energético del planeta.

El recorrido abarcó la macolla Terepaima, donde funcionan los taladros PDV-151 y GW-182; la macolla Paramacay, donde operan el PDV-81 y el PDV-111, en el Distrito Morichal; así como la Sala de Control y área de plantas del Centro Operativo Petromonagas (COPEM), reseñó nota de prensa de ese despacho.

Durante la visita, el ministro Quevedo conversó con los trabajadores para resaltar su labor en la primera Industria del país. “Por instrucción del presidente de la República, Nicolás Maduro, estamos desplegados para garantizar el correcto funcionamiento energético de la nación; reconocemos el compromiso de los trabajadores y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), que garantiza la seguridad al soporte de la economía venezolana”.

El presidente de Pdvsa tomó una muestra de crudo de 8 grados API del pozo MOR-0052 de la macolla Paramacay e intercambió experiencias con la clase trabajadora comprometida con los planes de producción de la Industria.

En la inspección, Yoelvis Angulo, trabajadora de la Gerencia Técnica de la División Carabobo, dijo: “estamos complacidos con la visita de nuestras autoridades, quienes constataron en sitio las enormes ganas y compromiso que tenemos los trabajadores de Pdvsa para sacar los barriles y cumplir con nuestras metas de producción”.

Entre tanto, José Useche, de la Gerencia de Mantenimiento del Distrito Morichal, agregó: “en PDVSA operamos las 24 horas los 365 días del año, garantizando que la producción petrolera continúe con pasión patria y entrega, ya que de ella depende nuestra economía”.

Durante la visita, el ministro Quevedo estuvo acompañado por el vicepresidente de Exploración y Producción (EyP) de PDVSA, Nelson Ferrer; el director Ejecutivo de Producción Faja, Jhoel Zambrano; el director Adjunto de Producción, Luis Guaita; y el gerente de la División Carabobo, Héctor Ibarra.


Ricardo Cusanno, primer vicepresidente de Fedecámaras

JOHANN RANGEL-EL UNIVERSAL

Empresarios proponen una ley para recuperar la productividad en el país “Es fundamental la repoblación de la empresa y eso ese hace a través del emprendimiento”.

Caracas.- Retomar el crecimiento de la economía nacional pasa por un consenso entre los actores productivos y del Estado, que derive en una normativa para la productividad.

Así lo afirmó el primer vicepresidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno, a El Universal proponiendo la aprobación de una Ley de Emergencia o Paraguas, mientras se adelanta una transformación integral de la legislación venezolana.

El dirigente empresarial considera necesario este instrumento para que el país pueda solicitar recursos ante los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) “en los cuales, Venezuela es miembro activo”, sostuvo.

Explicó que los mecanismos y las instituciones existen. Ese consenso lo tiene que promover el sector público.

Detalló que los “instrumentos legales no pueden ser específicos, porque el entramado legal está concatenado. Qué haces con promover una Ley de Producción cuando no has resuelto el problema de la relación laboral de la Ley del Trabajo, en cuya discusión no se consideraron muchos elementos”, cuestionó.

Agregó que “el mundo político debe entender que el país no puede seguir bajo el rentismo petrolero. Toda la legislación venezolana debe ser repensada”, planteó Cusanno.

Sobre la propuesta, señaló que a través de esta Ley de Emergencia, “puedes dinamizar algunas cosas, sin necesidad de cambiar el marco legal. Por ejemplo: incentivos fiscales se pueden construir de forma temporal hacia la producción nacional y la inversión, por un determinado tiempo”.

Un elemento que puede ser incluido en esta normativa es un mecanismo para que los capitales que vengan a Venezuela “sean exentos del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) durante tres o cuatro años, bajo la Ley Paraguas, sin tener que modificar la Ley del Impuesto Sobre la Renta, que tiene una dinámica distinta de discusión”.

Enfatizó que “mientras se reconstruye el entramado jurídico, el país no se puede detener, no es que vamos a estar tres años sin hacer nada esperando que todo este bien, hay que seguir sobre la marcha tomando decisiones” .

Detalló que una iniciativa como ésta permitirá “reactivar la economía, tomar decisiones administrativas, ejecutivas, mientras vas construyendo el nuevo entramado legal. Eso es vital para cualquier gobierno que se instale”.

Ricardo Cusanno expresó que las “dinámicas legislativas son mucho más lentas que la economía”.

Sugiere que esta Ley incluya reconocimiento del sector productivo: “parece obvio, pero hay que evitar que se obvie al sector privado; promover el diálogo social, porque las políticas laborales influyen en la producción y esa Ley tiene que tocar el tema tripartito para que tome decisiones administrativamente rápidas mientras que modificas para bien la legislación que rige la materia”. 

El empresario considera necesario un instrumento que sincere las relaciones fiscales con el sector productivo, porque lo que hay es un esquema que “no se traduce en productividad. Se perdieron los incentivos”, asentó.

Desde hace cinco años, Fedecámaras ha presentado un conjunto de propuestas que abordan puntos específicos de las políticas públicas.

Sostuvo que “el sector no se queda en la crítica, sino que tenemos propuestas específicas”, en este sentido, recordó que en el año 2012 presentaron el documento Progreso y Bienestar. En esa oportunidad consideraron que se podían acometer algunas acciones para incrementar los puestos de trabajo y llegar a un millón de empleos.

Sobre este punto, Cusanno afirmó que en la actualidad se “tendrían que reactivar esos puestos que están esperando por materia prima”.

El siguiente documento presentado fue Un Compromiso por Venezuela, “donde analizábamos sectorial y transversalmente cuáles eran las condiciones de carácter ejecutivo, cuáles eran las que el Ejecutivo tendría que generar para poder deshacer los nodos que afectan la actividad privada o decretos que el Gobierno tendría que desentrabar para impulsar la actividad comercial”.

En esta propuesta indican que se necesita “crear al menos 500 mil empleos con calidad cada año; alcanzar niveles de inflación de un dígito; invertir 20% del PIB sostenidamente para crecer al 7% u 8% al año y así duplicar el tamaño de nuestra economía en 10 años”.

La meta a largo plazo es lograr que al menos “nueve millones de personas mejoren sus ingresos y su calidad de vida”.

Al año siguiente, en 2015, presentaron un documento denominado Compromiso en Libertad, “que era el análisis a profundidad; lo que habíamos hecho el año anterior, pero con el cerco legal, cuáles eran las leyes que en líneas generales se debían modificar, para incentivar la actividad privada”.

En este planteamiento señala que “deben existir instituciones y leyes que permitan ayudar a quienes están en desventaja; que promuevan la igualdad de oportunidades y que ayuden a mejorar el funcionamiento de los mercados para que las personas puedan disfrutar del acceso a los bienes y servicios fundamentales”.

El dirigente empresarial expresó que el año pasado presentaron nuevas propuestas, “donde exponíamos y venezolanizamos las 17 condiciones que la Organización de Naciones Unidas (ONU) considera que son idóneas para el desarrollo de la actividad privada”, describió.

Esas condiciones son estabilidad legal, “que haya seguridad jurídica para que los capitales se inserten; diálogo social que en materia de construcción de políticas laborales, vayan de la mano de un proyecto que se oriente a la productividad con los trabajadores y del empresario bajo el esquema de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

Explicó que Fedecámaras agrupa a los 15 principales sectores de la economía nacional, y a su vez tienen representación en 19 regiones, “cada uno de esos sectores ha hecho sus estudios sobre qué se necesita para reactivar ese sector en términos económicos, incentivos, legislación”.

Gradualidad

El dirigente empresarial afirmó que para el crecimiento es fundamental la participación de la banca nacional.

Es por ello que considera que se tiene que generar “un mecanismo de emergencia para la recapitalización de la banca”.

La capacidad de financiamiento de estas entidades quedó minimizada, enfatizó.

Dentro de este conjunto de propuestas se encuentra el levantamiento gradual del control de cambio: “desmontarlo hoy no es la misma fórmula de hace cuatro o cinco años. Para ello tienes que rescatar la confianza en los sectores de la sociedad venezolana, en los actores internacionales que de alguna forma están vinculados al país”, afirmó.

Amplió que esa “confianza pasa por la repatriación de capitales. Alguien no invierte en un sitio donde su ganancia, su patrimonio, no puede regresarlo a sus arcas”.

Afirma que superar esos nodos pasa por “el respeto al modelo democrático, la propiedad privada, a la capacidad de elegir, mientras que no haya mejores relaciones con nuestros vecinos”, deslizó.

Dentro de la propuesta país, Cusanno afirmó que el tema trasciende a la liberación del dólar. Ejemplificó que si se libera el dólar “el señor del taxi, cuando cobre una carrera, lo primero que va a hacer es cambiarse a dólares. Para liberar el control de cambio tienen que crearse unas condiciones que generen la confianza para que la gente, mantenga su moneda local”, explicó.

Productividad

Actualmente en el país funcionan cerca de 4 mil empresas, muchas de ellas con participación del Estado, frente a ello se encuentra la industria petrolera que proporciona 96% de los recursos del país.

Plantear la productividad en este contexto es un reto al empresariado. Señaló Cusanno que las empresas “han recurrido a reducción de personal, de cantidad de productos. Se tiene en consideración la más rentable en términos económicos y menos costos, así como la que tiene mayor facilidad y acceso a la materia prima”.

Un elemento que incide en el rendimiento es la migración de personal calificado, “en términos productivos se están yendo los técnicos, la mano de obra calificada, obreros. Se debe pensar en la reposición porque hay mucha gente sin empleo, reponer a ese trabajador, al sustituto tienes que formarlo, y eso tiene un costo y un tiempo”.

Aseveró que ante este cuadro, para que regresen esas personas al país, “tienes que cambiar las condiciones por las cuales se fueron: seguridad, oportunidad, capacidad de ahorro, capacidad de compra de su salario”.

Agrega que para cambiar las condiciones, “vas a tener que hacer un proceso de recaptación. Es como un cazatalentos, hay empresas que se dedican a buscar a esas personas y de hacerlo con los venezolanos que están en el exterior. Pero vas a tener que ofrecerles condiciones mejores que aquellas que han conseguido en los países a donde se fueron”.

Indica que los mercados financieros internacionales y los inversionistas, están pendientes. “Los venezolanos que se han ido, que han construido una carrera, una empresa, un capital siguen teniendo a Venezuela en el radar para volver a invertir, lo que hay que generar son las condiciones para que en un marco legal diferente, regresen”, dijo.

En un mundo económico determinado por los cambios de la globalización, la empresa venezolana tiene que insertarse “el 75% del mundo está en el Siglo XXI, por eso debemos adecuarnos y trabajar por recuperar ese tiempo perdido”.

Resaltó que “las ventajas son las potencialidades de Venezuela, las ganas del empresario y el venezolano. No somos un país de emigrantes. Todas esas ganas que hay en los venezolanos del exterior, de los que estamos aquí y de inversiones internaciones de venir al país, se podrían traducir rápidamente en una adecuación al mundo.

En este sentido afirma que “no es la reconstrucción de Venezuela, es la construcción de una nueva Venezuela”.

El empresario detalló que “el nuevo modelo pasa por individualizar cuáles son los sectores de mayor posibilidad de crecimiento, de adecuación al mundo competitivo, pero la situación es que todos los sectores registran decrecimiento”.

En Fedecámaras no somos proteccionistas, pero se tendrán que construir políticas de protección temporal de algunos sectores, mientras se adecúa al mundo globalizado para poder ser competitivo”.

En este apartado, señala que una recuperación debe considerar todos los elementos: “¿Qué haces, importas todos los alimentos y te olvidas del sector agrario y ganadero?; te va tocar  protegerlos en términos de ayuda para que adecuen en 24 meses a la realidad del mundo”.

Indica adicionalmente que “esa protección tiene que ir al ciudadano. Ayuda directa para evitar la corrupción. Hay que adecuar la gasolina”.

Formación

En el planteamiento del esquema productivo, Cusanno subrayó que la incorporación de los trabajadores es crucial para ser viable “porque ese es tu principal socio en términos productivos”.

“Los trabajadores necesitan formación. Es inviable construir un plan productivo sin la academia que posiblemente esté formando profesionales y técnicos que no necesite el mercado. Yo soy abogado, pero no sé si hacen falta más abogados, o hacer como en otros países, que se formen más técnicos en informática, sistema o en materia de petróleo”.

Explicó que “las necesidades del mercado e inversión necesitas presentárselas a la academia y que ésta se adecúe. La empresa privada necesita investigación para desarrollar nuevos productos y tecnologías de forma competitiva y eficiente. Eso en los países del primer mundo lo hacen las academias”.


Actualmente, a la academia le tienen los recursos represados. “En Venezuela en los últimos 18 años, han salido vía el SAPI, mucho menos de lo que sale en un año en Colombia. No se registra porque hay un pensamiento de igualdad. Si creo un equipo debo tener un derecho, porque el conocimiento debe ser libre y la propiedad debe respetarse”, apuntó.

Enfatizó que este ciclo debe iniciarse desde la etapa del estudiante “tienes que motivarlos al conocimiento” y expresó que “el cambio en la educación es clave. Porque ese el profesional del mañana. Es un tema integral”, dijo el empresario.

Construir la empresa

 Desde el año 2013, Fedecámaras viene desarrollando una serie de programas para nuevos empresarios o emprendedores denominado Aprendiendo a Emprender.

Esta iniciativa se ha reforzado con la fase Aprendiendo a Emprender en Crecimiento en el portal del referido gremio.

Sobre los alcances de este programa, Cusanno expresó “que es fundamental la repoblación de la empresa, y eso se hace vía el emprendimiento. Bajo este programa se siguen abriendo nuevas cohortes porque todavía hay gente que le apuesta al país, por convicción y por condición”, determinó.

Dijo que a las personas que están aquí hay que “ayudarlas, darles herramientas, para los que ya pasaron por Aprendiendo a Aprender, estamos en una fase Aprendiendo a Aprender en Crecimiento, que consiste en  unidades productivas que tienen una cierta dinámica, lo que se busca es dar herramientas para que se consoliden”, explicó.

Parte de la dinámica la constituye el funcionamiento de un club de emprendedores, “después quedan interconectados. Trasladan experiencias buenas y errores. Luego se producen relaciones comerciales”.

Resaltó Cusanno que el emprendedor es “un nuevo empresario”. Menciona que el proyecto va para “quien tiene una idea y va andando y necesita fortalecer”.

Igualmente, han utilizado el espacio digital para crear la Escuela de Líderes Gremiales.

Detalló que estas herramientas “son técnicas, de análisis del mercado, construcción de marca, productos, herramientas administrativas, contables, análisis de legislación para “poder aprovechar los pocos incentivos que existen. Cómo tener acceso a un crédito, con un proyecto, para que lo reconozca la banca”.

Cusanno destacó que “para que ese nuevo empresario, emprendedor, construya una mejor relación con sus trabajadores”.

Resaltó que seguirán “promoviendo los beneficios de la empresa privada, entre ellos “los derechos constitucionales de la libre iniciativa respetando al prójimo”.

El líder empresarial expresó que la “mayor posibilidad de éxito en la vida de alguien en términos de desarrollo profesional y económico es el ejercicio del mundo privado, más empresas, significa más puestos de trabajo y en consecuencia más productividad”.

Mencionó que este crecimiento debe ir de la mano con políticas económicas que favorezcan al salario, porque al existir “mayor dinamismo comercial económico, eso se traduce en impuestos que un gobierno serio traduce en servicios públicos” para la población.

Tienen previsto ampliar esta iniciativa en 2018 mediante, un proyecto en el área tecnológica. Inicialmente se está aplicando a emprendedores de Caracas y Maracaibo, los cuales pueden registrarse en el portal.


Reconversión, espejismo y expectativas

EL UNIVERSAL

FÉLIX CORDERO PERAZA. El gobierno lanza una bomba que estremece sin contemplación la estructura social de la sociedad venezolana. Una onda de desconcierto y confusión invade libremente el pensamiento y el sentir de la familia.

El gobierno lanza una bomba que estremece sin contemplación la estructura social de la sociedad venezolana. Una onda de desconcierto y confusión invade libremente el pensamiento y el sentir de la familia venezolana. El gobierno sorprende a la población con medidas económicas y monetarias. Crea el Petro, como moneda de circulación para la compra y venta de bienes y servicios, cambia el cono monetario y le quita tres ceros al bolívar. Todo esto, en medio de la crítica y socialmente inaguantable situación económica, una hiperinflación gigantesca, una moneda devaluada, sin poder adquisitivo, débil y desaparecida de la banca, el comercio y de los bolsillos de la gente. Terrible escasez de alimentos y medicinas, unos ingresos familiares que no cubren el costo de la cesta básica de alimentos ni los servicios y la implantación del sistema de bachaqueo que multiplica por “4 mil %” el valor regulado de los alimentos. Un gobierno incapaz de controlar los precios y revalorar los ingresos. Una población a merced de los especuladores y mercaderes de la pobreza y la miseria. Una alta población pasando hambre, deteriorada físicamente, mal vestida y pesimista que recorre las calles, mientras un proceso de empobrecimiento cubre lentamente los distintos estratos de la población.

Incomprensión de los anuncios

¿Qué relación hay entre estas medidas tomadas recientemente y la actual crisis económica? ¿Cuáles son sus consecuencias y cómo afectará las presentes dificultades? Es lo primero que se pregunta la gente. Lo primero que viene a su mente. Las personas comunes, valga decir más o menos el 80% de la población, cualquier política, medida o acción del gobierno la relacionan con la grave crisis económica que padece. Y es la lógica, porque estamos atravesando grandes aprietos y entendemos que todo es producto de las políticas del gobierno. Cuando reciban en carne propia sus derivaciones se darán cuenta en que les perjudicarán o beneficiarán. Por ahora será difícil comprenderlas. La reacción de la gente es de sorpresa colectiva, expectativa y confusión. Como baño de agua fría. Paraliza la dinámica económica de la nación y pone en jaque al ciudadano común. Como es sabido, en las primeras de cambio las personas ni captan ni comprenden los alcances sociales y económicos de tales medidas.

Incompetencia oficial

Tampoco los voceros del gobierno (Banco Central, ministros de la economía) empezando por el presidente, poseen suficiente pedagogía y capacidad comunicacional, para explicar didáctica y sencillamente estos temas de estricta materia académica. Vimos y oímos al presidente del Banco Central enredado, confundido antes las preguntas del periodista. Por otro lado, los especialistas de la oposición, en las primeras de cambio, se mostraron simplones sin argumentos convincentes ni concluyentes. Un verdadero maremágnum de opiniones e interpretaciones invadió los espacios mediáticos, sin clarificar la situación de un lado ni de otro lado. Porque, para la colectividad la oportuna y útil explicación tiene que ver con los efectos en la hiperinflación, en la circulación suficiente de la moneda (efectivo), en la baja de los precios y en el fortalecimiento de la capacidad adquisitiva del bolívar.

El gobierno lanza una bomba que estremece sin contemplación la estructura social de la sociedad venezolana. Una onda de desconcierto y confusión invade libremente el pensamiento y el sentir de la familia venezolana. El gobierno sorprende a la población con medidas económicas y monetarias. Crea el Petro, como moneda de circulación para la compra y venta de bienes y servicios, cambia el cono monetario y le quita tres ceros al bolívar. Todo esto, en medio de la crítica y socialmente inaguantable situación económica, una hiperinflación gigantesca, una moneda devaluada, sin poder adquisitivo, débil y desaparecida de la banca, el comercio y de los bolsillos de la gente. Terrible escasez de alimentos y medicinas, unos ingresos familiares que no cubren el costo de la cesta básica de alimentos ni los servicios y la implantación del sistema de bachaqueo que multiplica por “4 mil %” el valor regulado de los alimentos. Un gobierno incapaz de controlar los precios y revalorar los ingresos. Una población a merced de los especuladores y mercaderes de la pobreza y la miseria. Una alta población pasando hambre, deteriorada físicamente, mal vestida y pesimista que recorre las calles, mientras un proceso de empobrecimiento cubre lentamente los distintos estratos de la población.

Incomprensión de los anuncios

¿Qué relación hay entre estas medidas tomadas recientemente y la actual crisis económica? ¿Cuáles son sus consecuencias y cómo afectará las presentes dificultades? Es lo primero que se pregunta la gente. Lo primero que viene a su mente. Las personas comunes, valga decir más o menos el 80% de la población, cualquier política, medida o acción del gobierno la relacionan con la grave crisis económica que padece. Y es la lógica, porque estamos atravesando grandes aprietos y entendemos que todo es producto de las políticas del gobierno. Cuando reciban en carne propia sus derivaciones se darán cuenta en que les perjudicarán o beneficiarán. Por ahora será difícil comprenderlas. La reacción de la gente es de sorpresa colectiva, expectativa y confusión. Como baño de agua fría. Paraliza la dinámica económica de la nación y pone en jaque al ciudadano común. Como es sabido, en las primeras de cambio las personas ni captan ni comprenden los alcances sociales y económicos de tales medidas.

Incompetencia oficial

Tampoco los voceros del gobierno (Banco Central, ministros de la economía) empezando por el presidente, poseen suficiente pedagogía y capacidad comunicacional, para explicar didáctica y sencillamente estos temas de estricta materia académica. Vimos y oímos al presidente del Banco Central enredado, confundido antes las preguntas del periodista. Por otro lado, los especialistas de la oposición, en las primeras de cambio, se mostraron simplones sin argumentos convincentes ni concluyentes. Un verdadero maremágnum de opiniones e interpretaciones invadió los espacios mediáticos, sin clarificar la situación de un lado ni de otro lado. Porque, para la colectividad la oportuna y útil explicación tiene que ver con los efectos en la hiperinflación, en la circulación suficiente de la moneda (efectivo), en la baja de los precios y en el fortalecimiento de la capacidad adquisitiva del bolívar.

Agudizan el empobrecimiento

Para mucha gente, esto deberá ser explicado claramente. Sus consecuencias. Resultados. ¿O es qué hay objetivos y razones inconfesables para tomar estas medidas? Algunos hasta piensan que las medidas se toman para agudizar el proceso de empobrecimiento que padece la república. En fin, si no se baja la inflación, aparece el efectivo y aumenta la capacidad adquisitiva del bolívar, estas serán unas políticas de maquillaje que buscan fortalecer el poder económico del gobierno y generarle más recursos financieros para sostener y profundizar los programas sociales clientelares de protección a la pobreza.

En consecuencia, será fácil entender la ampliación de la crisis por la superposición de un modelo que a todas luces ha fracasado y mantiene al país en el conflicto humanitario más grande de toda su historia. Presionado por los llamados países democráticos del mundo en desarrollo. Y por sus vecinos del continente. Recibiendo sanciones económicas y financieras que limitan sus grandes potencialidades y el aprovechamiento cabal de sus inmensos recursos y riquezas naturales. Restringiendo sus posibilidades de comercio y negociación con el mundo occidental. Confinando su mercado a unos países lejanos y culturalmente diferentes a nuestros credos y valores.

fcordero@eluniversal.com

efecepe2010@gmail.com 

@efecepe2010


  “¿Qué legitimidad pide el gobierno si no ha trabajado por los venezolanos?”

Por SAMMY PAOLA MARTÍNEZ | SAMMARTÍNEZ@EL-NACIONAL.COM

Para hoy está previsto que las comunidades parroquiales preparen ollas solidarias para los más necesitados, como lo sugirió la Conferencia Episcopal Venezolana.

En el día de la Resurrección de Jesucristo, la Iglesia Católica pide al gobierno del presidente Nicolás Maduro resolver la escasez y carestía de alimentos y medicinas, e invita a los venezolanos a encontrarse como hermanos y a defender los derechos que están en la Constitución.

Durante los días de reflexión de la Semana Santa que culmina hoy, la Conferencia Episcopal Venezolana recordó que hay que mostrarse sensible ante los problemas de los más necesitados, preservar la vida, buscar el camino de la paz y aliviar las dificultades por las que atraviesa la mayoría de los venezolanos.

El cardenal Baltazar Porras, presidente honorario de la CEV y arzobispo de Mérida, aseguró que el gobierno no ha trabajado por el bien y el crecimiento de sus ciudadanos, razones por las que fueron elegidos para dirigir el destino del país.

“Qué legitimidad pide este gobierno si ha aumentado la pobreza, la inseguridad y nuestros hermanos se van del país en busca de calidad y oportunidades, y deja a sus familiares desamparados. La pretensión que tiene el gobierno de prolongarse por tiempo indefinido está descalificada. No toman en cuenta que lo que legitima realmente a cualquier gobierno, más allá de lo establecido en la Constitución, es el trabajo positivo para todos y eso no lo han cumplido”, aseveró.

El arzobispo señaló que en el país no hay ningún sentido de cuidado de la vida, y que reina la inhumanidad y la desinformación.

Dijo que, como creyente, no está llamado solamente a ver la pasión y muerte de Jesucristo como sufrimiento y tortura, sino a caminar hacia la Pascua de la Resurrección. “Debemos encontrarnos para vivir con serenidad y con igualdad para todos”, agregó.

El cardenal Jorge Urosa, también presidente honorario de la CEV y arzobispo de Caracas, reiteró que el deber de la Iglesia es defender al pueblo y estar a su lado. Así como recordar que hay que mejorar la producción nacional, contener los precios de los productos, promover la importación y los bajos costos a fin de que todos los venezolanos tengan acceso a la compra.

“Llamo a la Iglesia a que tengamos una actitud valiente y de lucha por los derechos humanos que están en nuestra carta magna, pero también por los más pobres. Que la gente sepa que estamos con ellos. Ciertamente, en los tiempos de la Guerra Federal y la Independencia hubo grandes dificultades, pero de los últimos 100 años, esta es la época más dura que ha vivido la Iglesia en Venezuela. Qué hacemos, seguir adelante y meterle el pecho al reto que tenemos de dar la vida por los hermanos”, expresó durante la misa crismal que ofició el Jueves Santo en la Catedral de Caracas.

El cardenal Porras destacó que el gobierno continúa firme en su propósito de colocar barreras para que la Iglesia se vea imposibilitada de ayudar a través de la organización Cáritas. “Si el gobierno permitiera que entraran medicamentos e insumos, y diéramos un apoyo, aliviaríamos a muchos enfermos que están desasistidos”, sostuvo.

Acompañamiento. Los religiosos reiteraron que están comprometidos a estar al lado de los venezolanos, y recordaron que en el comunicado que publicaron el 19 de marzo se planteó que durante los días santos visitarían a los presos, a quienes se sienten solos por la migración de algún pariente y a los que no cuentan con medicinas ni alimentos.

El arzobispo de Caracas mencionó que para hoy está previsto que las comunidades parroquiales de todo el país preparen “ollas solidarias”. “Es un buen gesto que podemos tener con nuestros hermanos, como expresión de nuestra fe”, afirmó

Mientras que el arzobispo de Mérida contó que en la visita a los centros hospitalarios de esa ciudad observaron la generosidad de los médicos y personal de enfermería y de otros colaboradores que, sin recursos, tratan de brindar atención a los pacientes.

Narró que cuando se acercaron a los enfermos, aunque fuera para llevar una palabra de aliento, dieron gracias y manifestaron sentirse consolados. “Nos dijeron que sabían que era poco o quizás nada para ayudar a sanar su enfermedad, pero nuestra presencia representaba un gran alivio para su espíritu. Nos solicitaron que siguiéramos luchando y pidiendo para que ellos volvieran sanos a sus hogares. Ese es el grito permanente de nuestros hermanos, que son sencillos y humildes de corazón”, agregó.

Resaltó que si el venezolano tiene el gesto de acompañar, colaborar y hacerse más sensible ante el sufrimiento del semejante, tendrá paz y serenidad, que es lo que necesita el país.

Quienes visitaron los siete templos, tradición de los Viernes Santo, expresaron que se aferran a la Iglesia para tener calidad de vida. Durante las homilías del Miércoles Santo, imploraron con lágrimas en el rostro a Jesús de Nazaret que la situación cambie para todos y regresen los que migraron. Los sacerdotes pidieron erradicar la corrupción y aumentar la atención a los desprotegidos.

Solidaridad en Semana Santa

Una semana antes de que comenzara la conmemoración de la pasión y muerte de Jesús, la Iglesia planteó una serie de actividades para demostrar la solidaridad del venezolano. Al concluir la semana, aseguraron que en cada parroquia del país y a lo largo de la semana se organizaron jornadas de oración y se realizaron gestos de misericordia y caridad hacia quienes se sienten abandonados y necesitan una expresión de ternura. Además, se pidió por el alma de quienes murieron en 2017 por reclamar valores democráticos en el país.

Durante las eucaristías, la Iglesia Católica pidió fervientemente al Espíritu Santo luz y sabiduría para poder contribuir a una salida justa y pacífica de la crisis que “golpea a todos”. Agregaron que la muerte y la resurrección de Jesús recuerdan la necesidad de vivir con amor, justicia y paz.


 Se necesita más de dos sueldos mínimos para comprar mayonesa
Por EL NACIONAL WEB

Un ciudadano que gane el salario mínimo integral debe trabajar dos meses para adquirir el alimento o gastar 90% del bono de alimentación

Los precios de los alimentos suben todas las semanas. Un ejemplo es el nuevo costo de la mayonesa, cuyo frasco de 910 gramos se ubicó en 825.000 bolívares, reportaron usuarios de Twitter


El producto tenía un precio de 221.000 bolívares en enero, casi el mismo monto del salario mínimo para ese momento, 248.510 bolívares.

Ahora el precio de la mayonesa supera el monto del salario básico, de 392.646 bolívares, decretado el jueves 1° de marzo por el presidente Nicolás Maduro.

Para comprar un frasco de mayonesa se requiere gastar más de dos meses de trabajo o destinar 90% del bono de alimentación, de Bs. 915.000.

La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN) aseguró que el Índice Nacional de Precios en febrero se ubicó en 80%. Además, la inflación anualizada entre enero de 2017 y 2018 se ubicó en 4.068%, según el mismo órgano del Estado.


 “Las arepas pasaron a la historia por los precios elevados de los insumos”
Por CARLOS SEIJAS MENESES-EL NACIONAL WEB

Comerciantes aseguran que algunos establecimientos dejaron de vender el alimento, mientras que otros cerraron sus puertas. 

En un restaurante ubicado en la avenida Bellas Artes, un consumidor le preguntó a los trabajadores por las arepas. Varios empleados, desocupados por la poca afluencia de clientes, le respondieron que el establecimiento dejó de ofrecerlas en el menú. Uno de ellos expresó: “Las arepas pasaron a la historia por los precios elevados de los insumos”. Ahora solo ofrecen empanadas en los desayunos.

Un compañero agregó: “Tres negocios que vendían arepas cerca del centro de Caracas bajaron sus santamarías. Lo sé por unos amigos que trabajaban en esos establecimientos”. Con resignación, el consumidor se despidió de los trabajadores.

En un comercio, situado en la misma zona, las arepas con queso de mano, guayanés, trenza o jamón costaban a principios de semana 220.000 bolívares. La rellena con queso amarillo tenía un precio de 320.000 bolívares y con pernil valía 420.000 bolívares. La viuda (sin relleno) costaba 60.000 bolívares. No disponían de la famosa reina pepiada.

El gerente de la arepera señaló que los precios de los insumos e ingredientes son muy elevados. Cuando la empresa que les vende el bulto de harina en 960.000 bolívares no les suministra, se ven obligados a comprárselo a los bachaqueros en 3 millones de bolívares.

Agregó que el kilo de queso guayanés que compraban aumentó en una semana de 300.000 a 400.000 bolívares. El de queso duro les costó 580.000 bolívares y el kilo de aguacate, para otros platos, lo compraron en 300.000 bolívares.

“Las ventas cayeron en un mes por los precios de las arepas”, afirmó el encargado. En febrero vendían un promedio de 80 arepas diarias y en marzo solo 20 unidades al día. “En el mes que acaba de finalizar ni siquiera las empresas nos hicieron pedidos, suponemos que por el aumento de los precios”, dijo.

En otro negocio, situado en Bellas Artes, los precios eran un poco más asequibles. La arepa con queso guayanés costaba 180.000 bolívares. La reina pepiada tenía un precio de 200.000 bolívares.

 “Las arepas pasaron a la historia por los precios elevados de los insumos”

La crisis económica ha afectado incluso a los sitios frecuentados por consumidores con un poder adquisitivo más elevado. Un trabajador de un establecimiento que está ubicado en Las Mercedes aseguró: “Los clientes se quejan de los precios y las ventas bajaron un poco”.

En ese local las arepas rellenas con caraotas, jamón de pierna, perico o con queso guayanés, telita y de mano costaban 258.000 bolívares. La reina pepiada y la rellena con pernil la vendían en 358.000 bolívares. La más costosa la expendían a 418.000 bolívares, que era la llanera.

El trabajador señaló que una arepera que estaba al comienzo de la Avenida Principal de Las Mercedes cerró sus puertas. Trabajadores del sector indicaron que solo abren el piso superior, donde hay mesas de billar.

 “Las arepas pasaron a la historia por los precios elevados de los insumos”


  Rafael Ramírez: “Las caras de judas”

Por EL NACIONAL WEB

En un artículo publicado en Aporrea, el ex presidente de Petróleo de Venezuela aseguró que tanto Nicolás Maduro como sus seguidores han traicionado al pueblo venezolano

Rafael Ramírez, ex presidente de Petróleo de Venezuela (Pdvsa), aseguró que tanto el presidente venezolano Nicolás Maduro como sus seguidores han traicionado a la población del país, y comparó tal situación con el personaje bíblico Judas.

“Es Judas, con sus distintas caras en el madurismo, pero siempre es él mismo, con sus rostros y actitudes: sus mentiras y engaños; su cinismo; violencia, intolerancia; su fiesta, indolencia; improvisación; deslealtad; prepotencia y adoración al poder y deidades extrañas. Es Judas, el traidor al pueblo venezolano”, aseguró en un artículo publicado en Aporrea.

Ramírez destacó que desde las personas más humildes hasta los profesionales, trabajadores y jóvenes, así como los seguidores del chavismo, han sido traicionados, por lo que hoy día deben luchar para conseguir comida y medicinas y para sobrevivir a la delincuencia de las calles de Venezuela.

Agregó que Pdvsa se ha convertido en una empresa corrupta y que ha perdido su capacidad de producción y procesamiento: "Hoy día la empresa está destrozada, acusada y vilipendiada, se le trata como una entidad corrupta, anti patria. Nuestros muchachos salen por miles de la empresa, la otrora nueva Pdvsa, es el terreno de disputa de los intereses de los distintos sectores del madurismo, se demandan, se pelean los negocios, se debilita, se destruyen sus capacidades de producción y procesamiento, y todo se despacha con el argumento de la corrupción y la conspiración", continuó.

“En el madurismo las cosas se hacen como a Maduro le da la gana, o a su círculo íntimo o a cualquiera de sus seguidores. A Judas no le importan las leyes, ni la Constitución, ni las instituciones, ni el respeto a nada, ni siquiera al Comandante Chávez, puesto que esas leyes, esa Constitución, esas Instituciones, son parte de su Legado”, expresó.


 Guyana: Venezuela deberá aceptar veredicto de la CIJ o enfrentar sanciones
Por EFE

El canciller Carl Greenidge dijo que los Estados no podrán descartar el fallo del organismo internacional

El canciller de Guyana, Carl Greenidge, dijo que su gobierno y el de Venezuela tendrán que aceptar el veredicto que emita la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya o enfrentar sanciones de la ONU si violan la decisión sobre la disputa fronteriza por la región del Esequibo.

El gobierno de Guyana entregó una solicitud a la CIJ, en la que pide al tribunal que valide legalmente el Laudo Arbitral de 1899, relacionado con la disputa fronteriza con Venezuela por la región de Esequibo.

Greenidge dijo este sábado a periodistas que una vez esta disputa se discuta y el tribunal de la ONU tome una decisión, los Estados no podrán descartarla, aseguraron medios locales.

Consideró que el secretario general de la ONU, António Guterres, podrá recurrir a la Asamblea General o al Consejo de Seguridad para tomar acciones ante un incumplimiento del fallo.

En el Acuerdo de Ginebra, los dos países dieron al secretario general de la ONU la responsabilidad de elegir un medio para la resolución pacífica de la cuestión y la posibilidad de, si este no tenía éxito, buscar otra vía.

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